domingo 15 de noviembre de 2009

NML

y ahora pienso que hace mucho no escribo para el blog
en una canción que me gusta y baldea en mi cabeza
en las fotos que siguen quedandose en el alma apichonadas
como el color en las calles cuando anochece
dormir con la ventana abierta hasta que amanece nuevamente
como el calor de su piel en el aire

"...
mi corazón es de ella
mi mente esta en las estrellas
..."

jueves 29 de octubre de 2009

Whatever




la felicidad impaciente

sábado 24 de octubre de 2009

Despertar incendiado

"Amanece la mentira nuestra de cada día, hipocresía religiosa, ferviente de luz, de cielo azul, del ahogo omnipresente y sanguíneo con la tierra que nos agarra, que arañamos y a escupitajos defendemos, el techo del amor, el limite de la vida en tiempo y el espacio, la muerte."

Moi

lunes 19 de octubre de 2009

A hard day's night

miro el reloj,
me levante a horario,
voy a llegar temprano
en el celular tengo un mensaje de ella
que me quiere

hoy me pasan el nuevo material
ya termine con todo lo anterior

anoche me emborrache
y no tengo resaca
la musica de fondo es de Gershwin

por suerte
el dinosaurio nunca estuvo aqui...

hay desayuno, agua caliente
entra el sol por la ventana
y como voy a faltar al trabajo
estoy contento
soy feliz...

que es la felicidad?...
estoy contento

pero...
esa morocha en mi cama.
desde donde venimos juntos?
y cual sera su nombre?

de esos días donde la que se levanta con el pie izquierdo es la sospecha.

sábado 3 de octubre de 2009

Estallando desde el océano

Hay que gritar.
Pero gritar en serio, con toda la garganta, con la cara roja y las sienes hinchadas. Hasta el profundo interior. El final de la linea indica la salida del baño.
Mandar todo a la mierda. Ya es hora.
Exhalar. Soltar el aliento, desprenderse de los restos de grito, de alegría y rabia.
Inhalar. Levantar el vaso y bajar las ansias con alcohol, prender un cigarrillo.
Ahora veo a la nena boba que refriega el culo en las sillas para dejar su fragancia a espantapajaros, sin darse cuenta que se le nota en la mugre de las uñas que hace meses no le tocan un pelo.
Hay un nuevo papagayo con el celular de siempre sacando fotos a toda clase de verduras que con sus mejores sonrisas de focas recien bañadas festejan tener las tetas paradas y la pollera bien corta, detrás estan los pibes esos a los que no mira nadie, con el cogote estirado buscando señales de alguien que se aburra mas que ellos para no sentirse tan zapallitos rellenos de nada.
Apagar el cigarrillo, la tuerca en el brazo y un engranaje mas que se acopla de golpe, un perfume feromonico de repente, una sustancia infernal invade cada celula de mi nuca hipersensible, sin darme cuenta mis dedos masacraron la colilla en el cenicero y terminaron llenos de brasa, algo quemados.
La morocha se mueve como una pantera en la oscuridad,desde la puerta un venir sospechoso, un ir al acecho(?) hasta la mesa de la nena boba y la saluda llena de soberbia, como si no le viese la cara de forunculo hemorroidal que pone- para dar a entender a la otra que llega tarde. Entonces pienso que es complicado, que es una cagada porque si fuesen tres, o si la otra no hubiese puesto la cara de orto que todavía sostenia quiza podria acercarme, saludar, confundirme de mesa o sentarme en la que me corresponde justo al lado de la de ellas. Pero es suicida tratar de abordar un submarino cuando esta sumergido en el cotorreo de dos amigas un viernes a la noche en la mesa de un bar.
Pido el tercer fernet mientras el humo del cigarrillo me rodea, la noche se babea estupidamente dormida, nos separa el océano, lejano y profundo, hasta el interior mas oscuro y visceral, donde todo esta caliente, donde ningún telefono de plastico llega, la realidad se teletransporta, y salto del baño a la barra, a otro cigarrillo, otro fernet, otra mirada sucia sobre los huecos del bar, la mortadela de las conversaciones encerrada en la música mohosa de los ochenta, el humo de cigarrillos ya apagados, recien prendidos, ahogados cuando el aire se cierra sobre la garganta de ceniza y la materia oscura sube por las arterias de la sien, las pupilas se cristalizan con el momento.
Hay que gritar escupiendo, estamparle el aliento en la cara a la realidad deforme y paralitica, tocarle el culo y bancarse la cachetada. Vale la pena ese culo de fantasía. Esta pantomima de lo que pasa fuera del monologo, el pequeño negocio interior donde soy mi propio cliente. Y el cliente siempre tiene la razon, aunque la urna de quejas y milagros esta enterrada más allá de la mentira y los secretos, ahí donde ningún grito llega, donde la rabia de ahora es unicamente el perro que esta todos los días a la venta, el negocio interior va viento en popa.

jueves 24 de septiembre de 2009

Of course

después de mucho tiempo me doy cuenta que todo fue ese verano contigo. Y agrego que igual estoy contento con todo lo demas y con mi vida en general, pero a veces se me cae tu nombre a un río que nunca volvere a sentir hasta hundirme en el océano, a la luz que nunca me va a tocar hasta que llegue al cielo. Y pronto el sol estallara, of course.

domingo 23 de agosto de 2009

Vida tercera.Juguete rabioso

Un cronopio encuentra una flor solitaria en medio de los campos. Primero la va a arrancar, pero piensa que es una crueldad inútil y se pone de rodillas a su lado y juega alegremente con la flor, a saber: le acaricia los pétalos, la sopla para que baile, zumba como una abeja, huele su perfume, y finalmente se acuesta debajo de la flor y se duerme envuelto en una gran paz.
La flor piensa: «Es como una flor.»


"Flor y cronopio" de Julio Cortazar.




Me quiere
En esas tardes después del colegio,
mientras hacíamos el amor enfrazados, en el suelo,
cuando no había noche y solo el sol, toda la luz del sol.

Hubo una vez un hombre que al ser besado por el amor se volvió un niño. Olvidó las horas y el olvido, olvidó su vida pasada subido a la rama más alta del árbol más pequeño, y creció la vida sin él, con sabor a mate y menta. El niño escribía el nombre de ella en las paredes de ese juguete que era su burbuja, detrás el cielo blanco se removía como la espuma de olas incansables, que muerden el amor entre ellas mientras la tormenta desata los corazones.

No me quiere
Entonces encontró donde ocultarse y tuvo razones para hacerlo, porque ella empezaba a convertirse en una mujer.

El fin de la inocencia trajo los cambios de aire, el verano y la humedad. Vivió siendo niño abrazado a la piel, al calor de sus tetas, se armo de futuras ideas y se lleno los ojos con las cenizas de sus miradas, hasta que la tormenta vomito un relámpago y lo dejo ciego, hasta que su corazón fue más que su cuerpo,hasta que su cuerpo fue más que su mente en la oscuridad, y la memoria del niño empezó a cantar de soledad, y subió el volumen de su canto para pisar las hojas que el deseo dejaba caer casi descuidadamente.

Me quiere
Y existió el amor, fue el amor,casi sin querer, casi sin abrigo ni pena, la vida hamacandose entre su pelo mojado y el olor de los jazmines. Los jazmines florecen en Octubre.

Con el tiempo el niño quiso ser un hombre nuevamente, pero había perdido el camino, ella se había comido las migas y solo le quedaba su burbuja, la sangre lenta, tibia, el marco vacío de la pasión ,su ternura reprimida y el gusto por el sándalo, todas sustancias que lo ahogaban, que se mezclaban y se comían el espacio de la burbuja acorralandolo.

No me quiere
Y existió la mentira, fue la mentira, hasta que se agarro los dedos con ella, no fue hipócrita, solo aprendió a utilizar su sinceridad.

Entonces una pequeña convulsión, los colores se agitaron a su alrededor. El juguete mordió al niño...

Me quiere

cayó de espaldas sobre el barro, su sangre se detuvo, No me quiere, un mueca de sonrisa refleja al corazón, Me quiere, que quiere quedarse, que se congela mientras el sol se desnuda y la luz se vuelve hiel,

No me quiere

y el niño quedo enterrado en el hielo subterráneo, su contorno desfigurado por el hielo, rojo y negro, mezcla de sangre y oscuridad, de pequeña cueva hacía el fondo de la tristeza, Me quiere, ahí donde como quien no quiere la cosa, No me quiere, la tercera vida se desvaneció y se llevo con ella al niño, y el último pétalo vio lo que quedo del hombre y pensó: "Es como un juguete"

La rabia se vuelve tristeza, y aunque se hunda el corazón hay que seguir vivo de alguna manera.